LUNES DEL CERRO EN ZAACHILA, UNA TRADICIÓN QUE SIGUE VIVA

Zaachila lugar del lagarto de nube, tierra de costumbres y tradiciones que nos recuerdan un legado de historia como el Lunes del Cerro, fiesta folklórica de magia, luz y color que tiene raíces prehispánicas de agradecimiento por las buenas cosechas en abundancia, es considerada la segunda fiesta grande después de la oficial (ciudad de Oaxaca). Esta celebración tiene sus orígenes aquí en esta tierra zapoteca en el año de 1960 cuando funcionaba en este pueblo la escuela secundaria particular llamada “Patria” siendo su director el profesor Oscar Aragón Calvo, el entusiasmo e iniciativa de maestros y alumnos presentaron un festival en donde presentaron bailes representativos de cada región como se hacía en la ciudad de Oaxaca en esa época, dicho festival se realizó a un costado del depósito de agua que se encuentra ubicado en la zona arqueológica “el Cerrito”



En el año de 1962, siendo presidente municipal constitucional de esta bella comunidad el ciudadano Patricio Macés se realiza el primer Lunes del Cerro como tal, delega la organización a un comité organizador que presidió según se cuenta el señor Abdón Chacón Martínez , en ese año es elegida la niña Lorenza Muñoz Geminiano vecina del barrio del niño como primera diosa Centeotl llamada así por muchos años hasta que en el año 2000 pasa a ser la deidad Pitao Cozobi; esta primera diosa fue llevada de su domicilio a la zona arqueológica en andas cargada por cuatro jóvenes guerreros y coronada en pleno festival como diosa del maíz. Se tiene conocimiento que en años posteriores a este evento la coronación de la diosa se hacía frente al municipio con un espectacular baile y los anuncios decían “baile de coronación de la diosa Centeotl” tiempo después se traslada el evento de la unción a la zona arqueológica faltando dos días antes del lunes del cerro (domingo por la tarde-noche). Actualmente se realiza la semana cultural y un desfile de delegaciones participantes recorriendo las principales calles del pueblo.



Desde entonces a la fecha, durante el desarrollo de la fiesta se reparten los ricos tamales de chepil, de dulce y atole obsequiados por personas de buena voluntad que son buscadas por la autoridad municipal y en ese entonces por el comité organizador, también se reparte el poleo (rosa de borracho) mezcal y el tepache que es regalado por el comisariado ejidal y los campesinos de esta población; anteriormente se repartía el “chone” que es un atole compuesto de ingredientes similares al del tejate., en lo que se refiere a las delegaciones hasta hoy son repartidas en los distintos barrios que conforman esta villa de Zaachila, teniendo para ello a un representante quien es encargado de buscar a jóvenes que deseen participar como bailarines y montar el baile de la región asignada. Hubo en este año de 1962 la realización de la octava de los lunes del cerro y según la versión de la señora Lorenza Muñoz Geminiano (diosa en ese año) la autoridad municipal ofreció la comida a todos los asistentes a la fiesta, donde el platillo fuerte fue barbacoa de chivo y fue servido durante la celebración.



Entre los años 1987 y 1990 a la fecha, la organización general de esta gran festividad la retoma el Honorable Ayuntamiento en función a través de la regiduría de educación y cultura y que con el paso de los años se ha enriquecido con diversos eventos culturales, gastronómicos y exposiciones eventos previos a esta gran fiesta de los lunes del cerro (Guelaguetza de Zaachila).