Carnaval y los diablos

En el carnaval en nuestro pueblo, inicial el demonio “Martes de Carnaval” antes de la Semana Mayor, el distintivo más conocido en esta festividad son los diablos representación de la alegría generada cuando el Señor Jesucristo fue encarcelado ya que por eso gritan y brincan de gusto, los diablos son personajes de la misma población.

En esta festiva celebración las calles de la Villa de Zaachila se transforman en un campo de fondo blanco por el talco regado que deja el paso de los diablos resaltando los coloridos cascarones y magnificas liras símbolo del compromiso.



Historia

Entre gritos, saltos y gestos, pasan partidas de comparsas, disfrazadas con trajes, cuyos colores dan nota extraña al ambiente triste de la enorme plaza. La mascarada se divide en dos grupos, los diablos y los curas, que se persiguen los unos a los otros. Pero lo característico, lo verdaderamente admirable, es la fantasía para confeccionarse esos trajes, y tanto los diablos como los curas, recurren a artificios extraordinarios para realizar sus disfraces. Aquí, un diablo verde cubierto de pequeños trozos de papel de china, de colores brillantes, colocados en tal forma, que nos recuerda trajes de antiguos guerreros mexicas, tal como aparecen en los códices del museo nacional. Allá un diablo rojo, que aterroriza a los curas, que huyen y entre el caleidoscopio de tonos enteros, donde todas las gamas brillan, se alteran y giran, se descubre la nota austera, triste, negra y blanca de los sacerdotales, de sus máscaras lívidas, pintadas de blanco crudo y de sus sotanas y enormes rosarios.

Martes de Carnaval.

El martes de carnaval se celebra el descargue en el barrio del Niño donde se lleva a cabo la fiesta no patronal, en ella participa la danza de la pluma, comparsas y realizan actividades como kermeses, tómbola y palo encebado.

¿Qué es el descargue? Es la actividad que realiza la madrina del Niño Dios que tuvo el compromiso de gastar el 24, 25 de diciembre, 1 y 6 de enero para entregar el cargo.

La cofradía del Dulce Nombre de Jesús se reúne en el atrio del barrio Niño para partir con la banda de música y la danza de la pluma hacia la casa de la madrina que gasto llevando los tradicionales tamales de verde y amarillo hechos con codillo de puerco, después parten al centro de la población pasando por el palacio municipal donde la autoridad los espera para recibir la fiesta consiste en que la madrina saliente y entrante ofrece en diasas de carrizo los tamales.



Miércoles de Ceniza

Como señal de la continuación del Carnaval desde muy temprano en el quiosco la banda de música alegra el centro de la población. La autoridad municipal con el fin de invitar a los integrantes de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús y a la sociedad del Niño Dios al palacio municipal, manda a una persona como enviado al barrio Niño con regalías acompañado de la banda de música. El Presidente Municipal y su Cabildo al llegar a este lugar hacen entrega en diasas de carrizo tamales en señal de agradecimiento por las atenciones recibidas el día anterior, después de este protocolo da inicio el recorrido que llena las calles de grupos culturales, comparsas y partidas de diablos hacia el teatro al aire libre, donde el Ayuntamiento comparte tamales con todos los concurrentes.

Una de las actividades simbólicas de esta fecha se lleva a cabo en la explanada municipal donde personificaban a curas, obispos y un sacristán que acompañaban a los diablos simulando una misa donde los curas aventaban ceniza en diferencia al martes. Según la versión del señor Filogonio Álvarez, antiguamente la autoridad municipal era parte fundamental en la organización del Martes y Miércoles de Carnaval ellos se encargaban de mandar oficios a los diversos establecimientos para pedir cinco diablos quienes debían pagaban sus gastos en renta de trajes, compra de talco, cascarones, serpentinas, etc.



Vestimenta de los diablos.

Su disfraz consiste en una camisa de tela de raso, con mangas hasta la muñeca y con unas alas que salen de la misma tela debajo de los brazos, un pantalón corto hasta la rodilla con picos y una cola en la parte de atrás; en la parte de la cabeza, llevan una máscara de diablo para evitar ser reconocidos ayudados por paliacates, simulan una cabellera de colores normalmente de rafia y un plumero de colores que es una corona, una bolsa de tela en la que guardan talco con confeti o harina.

Ellos tienen como regalías liras y cascarones decorados que dan a las señoritas después de polvearlas. Anteriormente las liras significaban compromiso, el diablo obsequiaba una lira a su novia y por consiguiente se casaban.



Actualidad del carnaval

Actualmente el carnaval ha cambiado un poco, el personaje del cura ya no es representado y los personajes que salen a dar el espectáculo son ahora personas disfrazadas de mujer imitando algún concurso de belleza para elegir a una Reyna del carnaval, bodas, XV años, Guelaguetza, etc.

El lugar donde se llevan a cabo estas representaciones son los atrios de la iglesia donde corresponda celebrar la fiesta del barrio.